Quién es Luisa González, la excandidata presidencial correísta detenida en Ecuador por supuesta financiación irregular

Luisa González habla durante una rueda de prensa en Quito en enero de 2026. Tiene el pelo recogido, viste una camiseta blanca y una chaqueta oscura, y tiene la mano derecha levantada. Detrás de ella se ve a varias personas.
Pie de foto, Luisa González prometió atajar la inseguridad en Ecuador durante sus campañas electorales.
    • Autor, Guillermo D. Olmo y Gerardo Lissardy
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 7 min

La excandidata presidencial correísta Luisa González fue detenida este jueves en Ecuador.

Aliada del expresidente Rafael Correa, González estaba siendo investigada por supuestas irregularidades en la financiación de su candidatura en las elecciones presidenciales de 2023.

La División Zonal de la Policía informó que la detención se produjo en Canuto, la localidad rural de la provincia de Manabí donde se crio y creció, y el operativo fue realizado por agentes enviados directamente desde la capital, Quito.

Su partido, Revolución Ciudadana, también confirmó la noticia de la detención, que se produce a pocas semanas de que se celebren elecciones locales en el país.

La Fiscalía informó a través de las redes sociales que en la madrugada de este jueves ejecutó junto a la Policía tres órdenes de detención para formular cargos ante la justicia por lavado de dinero en las provincias de Manabí y Pichincha, cuya capital es Quito, pero no especificó si González se encontraba entre los arrestados.

La investigación de la Fiscalía hizo que González fuera inhabilitada para ser candidata en los próximos comicios locales, a los que tampoco podrá presentar candidatos Revolución Ciudadana.

Rival del presidente Daniel Noboa en las elecciones que llevaron a este al poder en 2023 y en las posteriores de 2025, González declaró que su partido entregó a las autoridades electorales todos los documentos de los gastos de su campaña de 2023 y que la Fiscalía no cuenta con pruebas para sostener las acusaciones.

El expresidente Correa protestó en X con mayúsculas y muchas exclamaciones por la detención: "Apresaron a Luisa González. ¡YA BASTAAA!!!!" (sic).

El correísmo denuncia una persecución política

Un joven pasa junto a un muro con el rostro de la candidata Luisa González. Está pintada en azul sobre un muro blanco. El joven lleva una chaqueta verde militar y tiene su mano izquierda alzada a la altura de su rostro. Tras él, en el muro, se distinguen las letras de un mensaje electoral que no se alcanza a leer completamente.
Pie de foto, González fue candidata a la presidencia en las elecciones de 2023 y 2025.
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González fue imputada a comienzos de año dentro del denominado caso Caja Chica, en el que la Fiscalía atribuye un presunto delito de delincuencia organizada en la candidatura de González en las elecciones presidenciales de 2023, en las que se habría lavado dinero en efectivo llevado a Ecuador desde Venezuela.

Tras el registro de su casa el pasado enero, González rechazó las acusaciones y, según Efe, dijo en conferencia de prensa: "La Revolución Ciudadana y Luisa González no hemos recibido un solo centavo ni de Venezuela ni de ningún cartel, ni de nadie".

El caso llevó a que la formación Revolución Ciudadana fuera suspendida en marzo pasado por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) a petición de la Fiscalía, en una acción que el correísmo denunció como una persecución política por parte del gobierno del presidente Daniel Noboa para dejarlos fuera de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre.

Tras la suspensión, González intentó, sin éxito, inscribir su candidatura para postular por la Prefectura de Manabí, auspiciada por el partido indigenista Pachakutik, brazo político de la Confederación de Nacionalidades Indígenas.

Quién es Luisa González

González suele decir que nació en Quito por motivos circunstanciales —su madre, una licenciada en Educación, estaba de vacaciones allí ese día de 1977 — pero se crio en la ciudad de Chone, en la provincia litoral de Manabí.

Habla con orgullo sobre esa tierra occidental ecuatoriana donde su familia ha vivido por generaciones y por la cual fue elegida asambleísta nacional en 2021 en un movimiento que reunía organizaciones afines al correísmo.

González se casó a los 15 años y tuvo a su primer hijo a los 16. Ese matrimonio duró siete años.

Luego de divorciarse, fue madre soltera de su segundo hijo, que hoy tiene 11 años.

La candidata tuvo que desmentir versiones infundadas que circularon sobre el padre de su segundo hijo. "Ser una madre soltera no le da el derecho a nadie a que te inventen un padre para tus hijos", dijo en un acto electoral en Guayaquil en abril de 2025.

Luisa González posa sonriente y saluda alzando su mano izquierda, en lo que parece ser un jardín. Lleva camiseta blanca y un crucifijo en el pecho. Tiene el pelo oscuro y recogido en una coleta.
Pie de foto, La política correísta estaba siendo investigada por presuntas irregularidades en la financiación de su campaña.

Su familia se ha dedicado hace tiempo a la política en Ecuador.

Algunos de sus parientes por el lado paterno fueron alcaldes y en 2007 su madre fue candidata a una Asamblea Constituyente por la lista del Partido Social Cristiano (PSC) en la que González figuraba como suplente.

Que González iniciara su carrera política en el PSC, un partido conservador enfrentado a Correa, muestra lo complejo que puede ser ubicarla en el espectro ideológico tradicional, pese a representar una formación de izquierda.

De religión evangélica, se ha opuesto a la despenalización del aborto, aún en casos de violación.

Según le dijo el analista político ecuatoriano Santiago Cahuasquí a BBC Mundo, González pertenece en lo religioso "a una iglesia evangélica muy ortodoxa con los valores cristianos, muy juzgadora en temas de sexualidad, aborto o soberanía del cuerpo, muy conservadora".

En su campaña de 2025, González logró el apoyo de destacados líderes latinoamericanos, como el fallecido expresidente uruguayo José Mujica o la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuyo gobierno rompió relaciones el año anterior con el de Noboa cuando este autorizó a la policía a entrar en la embajada de México en Quito para detener a Jorge Glas, un exvicepresidente de Correa acusado de corrupción.

Trabajos en el gobierno

Con posgrados en alta gerencia y economía internacional y desarrollo, González comenzó a trabajar en el palacio de Carondelet, sede del gobierno ecuatoriano, en 2010 como coordinadora de la agenda presidencial durante el mandato de Correa.

Después ocupó distintos cargos en consulados en España y en el Ministerio de Turismo ecuatoriano, y volvió a la presidencia de Correa como secretaria general de despacho.

En 2017 fue nombrada secretaria nacional de la Administración Pública, un cargo suprimido más tarde por Lenín Moreno, el presidente que sucedió a Correa como su delfín político en 2017 y desde el poder se volvió su mayor adversario.

Muchos creen que la confianza que González ganó de Correa cuando pasó al núcleo de su presidencia fue clave para que se convirtiera en la candidata de Revolución Ciudadana en 2023, después de que Glas declinara la nominación.

Luisa González habla ante un micrófono. Muestra melena oscura suelta y viste lo que parece una chaqueta clara sobre una camiseta negra. Lleva un crucifijo colgado en el pecho. En la parte superior de su pectoral derecho parece distinguirse un tatuaje y tiene una pequeña bandera de Ecuador prendida de la solapa izquierda de su chaqueta. Tras ella, puede leerse en la pared el texto "Ecuador Debate 2025".
Pie de foto, González desempeñó diversos cargos en los gobiernos de Rafael Correa.

"Una cualidad (de González) que fue muy apreciada en el círculo más cercano del correísmo es esa suerte de lealtad, por la traición ya recibida por Lenín Moreno", le dijo la analista política ecuatoriana Caroline Ávila a BBC Mundo durante la campaña de 2025.

"Los cargos que ella ha ejercido son cargos de mucho esfuerzo en términos de horas de trabajo, pero también de mucha coordinación", apuntó.

"Ser jefa de gabinete en el gobierno de Correa no era cualquier cosa, porque implicaba responder a un jefe que era demandante", agregó Ávila. "Y esto implicaba a su vez liderazgo con todo un gabinete que tenía altas demandas".

En 2019, la Contraloría ecuatoriana emitió una glosa contra González por US$880.473 por el uso de aviones presidenciales para viajes al exterior presuntamente irregulares durante el gobierno de Correa.

El proceso pasó al Tribunal Contencioso Administrativo, sigue sin resolución y ella lo presentó como parte de una persecución a su partido.

González en campaña

Como candidata, González trató de explotar el capital político heredado de Correa.

Uno de sus lemas de campaña, "Revivir Ecuador", apelaba directamente a un sector de la población que cree que la década en que gobernó Correa (2007-2017) fue un tiempo de bonanza y estabilidad, incluso en lo referido a la seguridad ciudadana.

Cuando saltó al centro de la escena política en la campaña de 2023 y comenzó a darse a conocer, González se dirigió a quienes cuestionaban si como mujer podría dar seguridad a un país donde la violencia y el crimen organizado alcanzaban niveles alarmantes.

"¿Quién es la fiera más brava en una selva?", preguntó entonces. "¿El león? No, una madre cuando se meten con sus hijos".

Prometió mejorar las políticas contra el crimen con más cooperación institucional, el restablecimiento de los ministerios de Justicia y Coordinación de Seguridad, y con una depuración de los "malos elementos" de la fuerza pública.

También planteó fortalecer la educación y seguridad públicas, así como una transición hacia energías sostenibles que ayudara a superar las crisis eléctricas y apagones que se volvieron frecuentes en Ecuador.

Su detención parece un obstáculo para que retome el papel que ha desempeñado en los últimos años y desde el que se ha vuesto un rostro familiar para los ecuatorianos, el de candidata, pero probablemente no será el último capítulo de su historia.